Prioridad para la Santa Sede: detener el genocidio de los cristianos y otras minorías en Medio Oriente

nov 20th, 2014 | By | Category: Portada, Vaticano

La libertad religiosa no esta garantizada en el 60% del planeta. Desde Asia hasta África, son 20 los países más peligrosos para los cristianos, en su mayoría islámicos, con la triste estadística de un cristiano asesinado cada cinco minutos. Mons. Azúa, observador vaticano en la ONU, denunció la situación de los cristianos y de las minorías perseguidas por los islamistas del EI en Siria e Irak.

El observador permanente del Vaticano ante la ONU, Mons. Azúa.

El observador permanente del Vaticano ante la ONU, Mons. Azúa.

VoxTempli  – 201114.- Recientemente Vatican Insider denunciaba que el recuerdo de los genocidios que se están cometiendo en Medio Oriente debe impulsar a la comunidad internacional a detener al Estado Islámico.

Sin duda esta ha sido la petición más insistente que se ha escuchado en el Simposio sobre la protección de las minorías religiosas que se llevó a cabo en estos días en la sede neoyorquina de la ONU. Petición que corrió a cargo de  Mons. Bernardo Aúza, quien insistió en que los líderes religiosos tienen una gran responsabilidad en la promoción del diálogo y para detener la intolerancia.

Es necesario que se dé “una movilización de las consciencias” para poner fin a las persecuciones de los cristianos y de todas las minorías religiosas, dijo el observador vaticano ante la ONU, retomando el llamado de Papa Francisco para subrayar que la Santa Sede pide decisiones valiente» a las Naciones Unidas, para aplicar, a nivel multilateral, la “responsabilidad de proteger a los pueblos de un genocidio, de la limpieza étnica, de los crímenes contra la humanidad y de cualquier forma injusta de agresión”. El religioso habló en particular sobre la situación de los cristianos y de las minorías perseguidas por los fundamentalistas del Estado Islámico en Siria y en Irak.

“Su intolerancia y los actos brutales cometidos en nombre de la religión –indicó– hablan elocuentemente sobre el terrible daño que la distorsión de la religión puede provocar en las personas y en la misma religión». Insistió, además, en que la Santa Sede pide a las Naciones Unidas que consideren esta violencia de los yihadistas en contra de las minorías religiosas como abiertas violaciones de los derechos fundamentales y que, «como tales, deben ser afrontadas”. Mons. Azúa citó también las lecciones del pasado, cuando la comunidad internacional no supo detener genocidios, los mismos que no deben repetirse ahora. El observador vaticano citó una vez más las palabras del Papa para exhortar a los líderes religiosos del mundo a promover el diálogo interreligioso y a denunciar cualquier “uso de la religión para justificar el terrorismo”.

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