Los refugiados cristianos en oriente Medio y África tema central de la audiencia del Papa al Gran Maestre de la Orden de Malta

jun 26th, 2015 | By | Category: Órdenes, Portada

Coincidiendo con la celebración de San Juan Bautista, el Papa Francisco ha recibido en audiencia en la Ciudad del Vaticano al Gran Maestre de la Soberana Orden de Malta, Frey Matthew Festing, que han centrado el encuentro en abordar el delicado tema de los refugiados cristianos de Oriente Medio y África. Hoy la Orden de Malta, en su día llamada hospitalaria o de San Juan, centra su labor en iniciativas humanitarias en todo el mundo, más de 120 países, especialmente en entre las personas afectadas por la guerra, gracias a sus 13.500 miembros y 80.000 voluntarios.

Hoy la Orden de Malta, en su día llamada hospitalaria o de San Juan, centra su labor en iniciativas humanitarias en todo el mundo, más de 120 países, especialmente en entre las personas afectadas por la guerra, gracias a sus 13.500 miembros y 80.000 voluntarios.

Hoy la Orden de Malta, en su día llamada hospitalaria o de San Juan, centra su labor en iniciativas humanitarias en todo el mundo, más de 120 países, especialmente en entre las personas afectadas por la guerra, gracias a sus 13.500 miembros y 80.000 voluntarios.

VoxTempli 260615.- Coincidiendo con la celebración de San Juan bautista, el Para Francisco recibió en audiencia  en la Ciudad del Vaticano al Gran Maestre de la Soberana Orden de Malta, Frey Matthew Festing.

“Buenos días, es un placer verle. Gracias. Es muy amable”. Así de sencilla ha sido la presentación entre ambos jefes de estado, uno el máximo representante de los cristianos en el mundo y el otro como más alto responsable de una orden militar, la de Malta, que ha llegado hasta nuestros días y cuyo trabajo sigue siendo innegable. Sin duda una atmósfera cordial para abordar temas muy delicados.

Porque como no podría ser de otra forma, el tema central del encuentro han sido los refugiados cristianos en Oriente Medio y África,  para lo que Frey Matthew Festing  han presentado ante Su Santidad las actividades principales de la Orden, haciendo hincapié en la preocupante evolución de la emergencia humanitaria en Oriente Medio y África, orígenes del creciente flujo de emigrantes en muchos lugares del mundo.

También se han analizado durante la reunión las actividades religiosas que caracterizan la vida de la Orden de Malta, como las peregrinaciones y la formación espiritual de los nuevos miembros. Al finalizar la audiencia, el Papa Francisco ha recibido a los miembros del Soberano Consejo.
El encuentro entre los dos Jefes de Estado, celebrado en la biblioteca privada del Pontífice, se ha producido como marca la tradición con motivo del día de San Juan Bautista, patrono de la Orden de Malta, que se celebra el 24 de junio. A continuación, el Gran Maestre y su delegación han sido recibidos por el cardenal Secretario de Estado Pietro Parolin.

Hoy la Orden de Malta centra su labor en iniciativas humanitarias en todo el mundo, especialmente en entre las personas afectadas por la guerra. La Orden de Malta actúa en más de 120 países y forman parte de ella 13.500 miembros y 80.000 voluntarios, la mayor parte de ellos personal médico.

LA ORDEN DE MALTA HOY

La Orden de San Juan de Jerusalén es una de las más antiguas instituciones de la civilización occidental y cristiana. Está presente en Palestina ya en torno al 1050, es una Orden religiosa laica, tradicionalmente militar, caballeresca y nobiliaria. Entre sus 13.500 miembros, algunos son freires profesos, otros han pronunciado la promesa de obediencia. El resto está compuesto por Caballeros y Damas laicos, todos llamados al ejercicio de la virtud y de la caridad cristianas. Lo que distingue a los Caballeros de Malta es su compromiso de profundizar en la propia espiritualidad en el ámbito de la Iglesia y a dedicar sus energías al servicio de los pobres y de los necesitados.

La Orden de los Caballeros de Malta permanece fiel a sus principios fundacionales, que se sintetizan en el lema “Tuitio Fidei et Obsequium Pauperum”, es decir, alimentar, presenciar y proteger la fe y servir a los pobres y los enfermos, que representan al Señor, que se concreta a través del trabajo voluntario de Damas y Caballeros en estructuras asistenciales, sanitarias y sociales. Hoy la Orden está presente en más de 120 países con sus propias actividades médicas, sociales y asistenciales.

La Orden, que conserva la prerrogativa de un ente independiente y soberano, tiene su propio ordenamiento jurídico, expide pasaportes, emite sellos, acuña moneda y da vida a los organismos públicos melitenses dotados de personalidad jurídica autónoma. La cabeza de la Orden es desde el 11 marzo 2008, el 79º Gran Maestre Frey Matthew Festing, elegido de por vida.

La Orden, que tiene su sede en Roma, mantiene relaciones diplomáticas con 105 Estados – muchos de los cuales no son católicos – a las que hay que añadir las representaciones ante algunos principales países europeos y organismos europeos e internacionales. La Orden de Mata es neutral, imparcial y apolítica. Estas características la hacen particularmente apta para intervenir como mediadora entre los Estados.

Desde hace algunos años, la Orden ha vuelto a Malta, según un acuerdo con el Gobierno maltés que ha concedido a la Orden el uso exclusivo del Fuerte de Sant’Angelo por 99 años. Situado en el municipio de Birgu, el Fuerte perteneció a los Caballeros desde 1530 hasta la ocupación de la isla por Napoleón en 1798. Hoy, realizada la necesaria restauración, el Fuerte es la sede de actividades históricas y culturales de la Orden de Malta.

Actividades humanitarias

La asistencia humanitaria a las víctimas de desastres naturales o conflictos armados ha sido siempre una de las vocaciones tradicionales de la Orden de Malta. Asumida de nuevo a mediados del siglo XIX, y desarrollada durante la Primera y la Segunda Guerra Mundial, fue en la segunda mitad del siglo cuando este compromiso ganó un peso decisivo. En los últimos 50 años, las principales acciones de asistencia de la Orden han sido: la ayuda a refugiados durante la crisis húngara de 1956; el establecimiento y la gestión de un hospital de campaña durante la guerra de Vietnam; la asistencia en Tailandia durante varios años; los servicios médicos durante las guerras civiles de Líbano y El Salvador; la ayuda a refugiados durante la crisis kurda; la ayuda a refugiados en la región africana de los Grandes Lagos; varias acciones globales durante la crisis de los Balcanes, en 1999; la ayuda en los terremotos de Italia a finales de los 70 y en 1997; igualmente en Colombia y Turquía en 1999 y El Salvador en 2000; asistencia en las inundaciones y los huracanes en Ucrania, Hungría, Rumania, Honduras y en Polonia.

Desde el principio de este siglo: asistencia a los refugiados de Afganistán (2001-2007); ayuda a los refugiados de la República Democrática del Congo (2003-2010); ayuda a la reconstrucción tras el terremoto de Bam, Irán, en 2004; ayuda a los refugiados de Darfur, Sudán, en 2004; ayuda tras el tsunami del Sur y Sureste asiático en 2005; ayuda a las poblaciones víctimas de la hambruna de Níger y Malí en 2005; asistencia a las víctimas del huracán de Nueva Orleáns, Estados Unidos, en 2005; ayuda a las víctimas del terremoto de Pakistán en 2005; asistencia médica a las víctimas del terremoto de Java, en Indonesia, en 2006; ayuda a los afectados por el terremoto en Perú (2007); ayuda a los poblaciones del Estado mejicano de Tabasco, victimas de las inundaciones (2007); ayuda humanitaria tras el ciclón en Myanmar (2008); ayuda de emergencia a las víctimas del terremoto en Haití y en Chile (2010)

Muchas de estas acciones han estado a cargo de Malteser International, el servicio de ayuda internacional de la Orden, que ofrece asistencia de emergencia a víctimas de catástrofes naturales y conflictos bélicos. También lleva a cabo proyectos de rehabilitación y reconstrucción, a menudo en colaboración con las agencias de las Naciones Unidas, organizaciones internacionales y entidades locales de las regiones afectadas. En varias ocasiones, la Orden, a través de Malteser International, ha asumido los servicios médicos de las misiones de paz de la ONU, como en Centroamérica, Kuwait, Timor Oriental, los Balcanes y Afganistán.

La neutralidad, imparcialidad y naturaleza apolítica de la Orden de Malta hace posible que pueda intervenir en misiones de asistencia en situaciones en las que otras organizaciones encuentran más difícil intervenir. Los representantes diplomáticos de la Orden ofrecen para ello un apoyo inestimable.

Comparte este artículo:

Los comentarios están cerrados.