¿Ha sobrevivido la Orden del Temple hasta nuestros días?

jun 2nd, 2017 | By | Category: Noticias Templarias, Portada

Hoy nadie pone en duda que la Orden del Temple fue suspendida por bula de un papa controlado por un rey francés ávido de poder y necesitado de dinero. Tampoco que los templarios fueron quemados en la hoguera por acusaciones falsas dentro de una gran conspiración, especialmente después de los últimos descubrimientos en los Archivos Vaticanos. Y de la misma forma pocos son los que titubean ante la realidad histórica de la no supervivencia del Temple hasta nuestros días, a pesar de que algunos grupos que se denominan templarios hagan uso de este mito para legitimar su existencia. Pero a pesar de ello una pequeña luz se va percibiendo al final del camino y ya es posible integrarse en organizaciones continuadoras del espíritu y los valores de la Orden del Temple que cuentan con la bendición de la Iglesia.

Hoy en el Castello della Magione, en la localidad italiana de Poggibionsi, la Militia Templi lleva a cabo la misa en su propia iglesia por sacerdotes que forman parte de la misma  y sus miembros reciben la orientación de sus capellanes, como organización plenamente integrada en la Iglesia Católica.

Hoy en el Castello della Magione, en la localidad italiana de Poggibionsi, la Militia Templi lleva a cabo la misa en su propia iglesia por sacerdotes que forman parte de la misma y sus miembros reciben la orientación de sus capellanes, como organización plenamente integrada en la Iglesia Católica.

VoxTempli – 020617.- La página católica Aleteia publicaba recientemente un interesante artículo sobre la Orden del Temple de Miguel Pastorino, que incide en la línea editorial de VoxTempli en cuanto a la historia del Temple, el mal uso de su nombre por parte de las llamadas “sociedades secretas” y la falta a la verdad de los que afirman ser herederos de esta orden medieval.

Y es que mucho se ha escrito sobre el Temple, pero como se afirma en el artículo, “la mayor parte de la literatura sobre la Orden del Templo es pura fantasía y leyendas con pretensión histórica”.

El Temple fue suspendido papalmente antes del nacimiento la masonería y las sociedades secretas europeas, “por lo cual no hay ninguna conexión histórica real entre los templarios y el esoterismo moderno”, por mucho que se le quieran buscar similitudes.

No vamos a incidir nuevamente en la historia real del Temple, pero si recordaremos que la desaparición de la Orden del Temple vino promovida por el rey Felipe IV de Francia por claros intereses económicos, políticos y de poder, apoyado por el Papa Clemente V, bajo control del rey francés, decretándose la detención de los templarios en todos los territorios cristianos, aunque en cada reino el tema fue tratado de una u otra forma, y abriéndose una instrucción general contra ellos.

Las presiones del rey al papado consiguieron una instrucción general para condenarlos a la hoguera a los que se retractaron de sus confesiones iniciales, conseguidas bajo tortura. Así, fueron ejecutados en 1310 en París.

Finalmente en 1312 el Papa suspendió la Orden definitivamente.

Esta es la historia del ocaso de la Orden del Temple, y no hay más.

¿Existieron Templarios después del siglo XIV?

A pesar de estos hechos irrefutables, como escribe Pastorino en su artículo, “muchos sostienen que la orden habría sobrevivido durante varios siglos, sin embargo no hay rastros históricos de ellos ya en pleno siglo XV, aunque sí se hayan elaborado mitos y leyendas en torno a su figura, sobre todo entre masones y esoteristas. Massimo Introvigne, con gran detalle ha investigado y aclarado el tema:

“…Después de la supresión, la Orden sobrevivió algunos decenios fuera de Francia, pero a comienzos del siglo XV –como muy tarde– los Templarios habían desaparecido por completo. La tesis de que hayan subsistido en secreto la ha calificado Régine Pernoud (1909-1998), al igual que otros especialistas en historia medieval, como “enteramente demencial” y ligada a pretensiones y leyendas “necias sin excepción”.

La idea de que los Templarios, oficialmente suprimidos, habrían proseguido clandestinamente su actividad hasta el siglo XVIII, se difunde sobre todo entre la masonería francesa y alemana.

La masonería, nacida en Inglaterra, se presentó a sí misma como heredera –si bien a través de un proceso de reinterpretación filosófica y esotérica– de los gremios medievales de la construcción, que englobaban tanto a los arquitectos como a los simples albañiles. Desde cierto punto de vista, se trataba de un origen demasiado “humilde”, que la aristocracia de la Europa continental aceptaba con dificultad. De aquí que se elaborara la leyenda de los caballeros perseguidos que, para continuar sus actividades, se habrían “ocultado” en los gremios ingleses y escoceses de constructores libres. Y fue sobre todo en Alemania donde a estos caballeros misteriosos se les identificó con los Templarios. Este es el origen de los «grados templarios» de la masonería.”

Esta es la verdad histórica, no sólo la de que no hay conexión histórica alguna entre los caballeros templarios y el esoterismo moderno, sino que no ha existido ninguna transmisión del maestrazgo por parte del último maestre, Jeaques de Molay, a nadie y que hubiese permitido continuar la Orden en secreto hasta que en el siglo XVIII la aristocracia palaciega usase su nombre, sus símbolos y su historia para “juegos” de una corte ociosa.

Descubrimientos recientes

Lo que cada día es más evidente es que las acusaciones de la causa general contra el Temple emprendida por el rey francés, con la complicidad del papa Clemente V, fueron falsas.

Hasta no hace muchos años las acusaciones iban dirigidas contra el papa Clemente, el “perseguidor de los templarios”, pero la realidad es otra y muy diferente, Clemente era sumiso al rey francés, entre otras cosas porque le debía el cargo y no tenía fuerza alguna contra él.

Así los investigadores se han esforzado estos últimos años en encontrar evidencias de esta conspiración contra el Temple y el hallazgo más sonado tuvo lugar el 13 de diciembre de 2001, cuando en el Archivo Vaticano se encontró un documento pontificio donde el Papa Clemente V absolvía de la condena a los templarios un año después de abierto el proceso en Francia contra la Orden.

Según la investigadora y protagonista del hallazgo, Bárbara Frale, “fue un complot y el Papa intentó detenerlo con la absolución, pero no lo consiguió, porque el rey francés respondió con un proceso de brujería contra el anterior pontífice, Bonifacio VIII, y había un riesgo de cisma en la Iglesia de Francia”.

Como dice Pastorino “en aquella época el monarca francés impuso finalmente su autoridad sobre la del papa. Cierto también es que la suspensión de la Orden no fue definitiva, el documento preveía restablecerla luego de su arrepentimiento, pero Clemente V murió y ningún pontífice la modificó”.

¿Y ahora qué?

Partiendo de esta realidad histórica irrefutable, la suspensión papal de la Orden del Temple y su no continuidad a lo largo de los años posteriores; el Temple y sus seguidores, que no la Orden fundada por Hugo de Payns y avalada por San Bernardo de Claraval, se encuentra dividido y atomizado en cientos de asociaciones que dicen ser las herederas de la Orden del Temple.

En ellas están integradas miles de personas, en su mayoría de buena voluntad, que cegados por esa pasión que sienten por todo lo templario militan en grupos de lo más variado. Así tenemos los claramente masónicos, los filo masónicos, los que se definen como cristianos, incluso llevan en el nombre “católicos”, sin contar con la bendición de la Iglesia, incluso otros que han entendido el Temple como una orden de caballería aristócrata reservada a hijosdalgo.

Pero al final del camino hay esperanza y una tenue luz va apareciendo en el horizonte, porque a esta situación variopinta de asociaciones en lucha permanente por arrogarse la sucesión del Temple, aparecen organizaciones como la Militia Templi, que no sólo es reconocida por la Iglesia y todos sus miembros son orientados espiritualmente por sus ministros, sino que coherentes con la verdad histórica no reclaman ser los sucesores de nada, porque es imposible, pero si trabajan para ser los continuadores de esa Orden en nuestros tiempos.

Restitución de la Orden del Temple

Aunque son muchas las organizaciones que se dicen templarias que afirman tener relaciones con el Vaticano para el restablecimiento de la Orden, argumento que utilizan para justificar su existencia y mantener a sus integrantes encandilados, tampoco ello es verdad. No existe ninguna negociación formal con el Vaticano para restituir la Orden del Temple, salvo alguna conversación de café de algún miembro de estas asociaciones con alguien de la curia romana al que conoce por otras circunstancias, nada más.

Tampoco hay un especial interés de los responsables del Vaticano por las órdenes de caballería en estos momentos, ahí tenemos los hechos sucedidos recientemente en la Orden de Malta, por lo que el tema de la restitución de la Orden del Temple va para rato, y todos sabemos que hablar de rato para la Iglesia es hablar de siglos.

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