Un informe demuestra como el genocidio y la persecución de los cristianos en Oriente Medio han hecho descender drásticamente su número.

ago 8th, 2017 | By | Category: Otras Noticias, Portada

Al final la verdad siempre resplandece y tras la retirada del Daesh de muchas de sus posiciones y la vuelta de cierta tranquilidad a esas zonas los datos que se obtienen demuestran que la primera de las promesas de los yihadistas se ha cumplido, el número de cristianos de Oriente Medio ha descendido notablemente, tal y como se afirma en un reciente informe publicado por el Osservatore Romano. Así lo que muchos medios occidentales y organismos internacionales han negado, la persecución y genocidio de cristianos en Siria e Irak, se está demostrando que era falso, en Siria la mitad de los cristianos ya no residen en ella por ejemplo. Falta todavía mucho tiempo para saber el número exacto de cristianos asesinados, desplazados o que han tenido que buscar asilo; pero la realidad es que la culpa de este genocidio y persecución, además de los propios asesinos, es también de quienes han mirado para otro lado estos años.

La primera consecuencia del mirar hacia otro lado de la comunidad internacional ante la persecución de la comunidad cristiana en Oriente Medio es su drástico descenso en estos últimos 4 años.

La primera consecuencia del mirar hacia otro lado de la comunidad internacional ante la persecución de la comunidad cristiana en Oriente Medio es su drástico descenso en estos últimos 4 años.

VoxTempli – 080817.- En unos momentos donde todos los medios occidentales coinciden en que vivimos los últimos estertores del Estado Islámico, que se bate en retirada en todos los frentes, se confirma lo que desde pocos medios informativos se venía anunciando estos años, que la población cristiana de las zonas dominadas por el Daesh estaba sufriendo una atroz limpieza ética.

Como ya ocurriera con la masacre de armenios a manos de los turcos, los cristianos de Oriente Medio han sido víctimas de un genocidio por parte de los islamistas con el silencio cómplice de la mayoría de los países y los oídos sordos de instituciones internacionales como la ONU.

Cuando el Daesh ocupó territorios en Siria e Irak ya advirtió que una de sus primeras consignas era la expulsión o el sometimiento de los cristianos de las zonas bajo su control, y ahora que están huyendo de las zonas ocupadas la verdad sobre las masacres, el horror y la persecución van saliendo poco a poco a la luz.

La primera de las consecuencias de esta limpieza religiosa es que el cristianismo en Oriente Medio está bajo mínimos. El asesinato, la persecución, la inestabilidad política, el olvido internacional y la discriminación de los llamados “musulmanes moderados” han hecho que el número de cristianos disminuya año a año. Según un reciente informe publicado por el Osservatore Romano, actualmente la población cristiana en nueve estados de Medio Oriente es de tan sólo 14,5 millones de un total de cerca de 300 millones de habitantes.

Con respecto al año 2010, 174.00 cristianos han abandonado la zona buscando seguridad y los que aún resisten en su gran mayoría han tenido que trasladarse a otras zonas de sus países, e incluso a otros países vecinos, para salvar sus vidas de los yihadistas.

Son pocos, muy pocos, los que han conseguido llegar a Europa o Estados Unidos, donde especialmente en la primera encuentran doble dificultad que sus paisanos musulmanes para ser atendidas sus peticiones de asilo. Pero aún consiguiendo su entrada en Europa se han topado con la realidad de la persecución en los propios centros de refugiados, como ya han denunciados diversas organizaciones de derechos civiles y autoridades alemanas, disconformes con que se permita la persecución de los cristianos refugiados por los musulmanes que se encuentran en la misma situación.

El informe presentado por el diario vaticano el pasado 4 de agosto en su edición impresa se basó en un estudio reciente de Oriente Medio realizado por la Catholic Near East Welfare Association (CNEWA), entidad que recopiló información sobre la base de diferentes fuentes incluyendo la Santa Sede, las autoridades regionales de las iglesias, la CIA World Factbook, el Banco Mundial, la ONU y los Estados Unidos.

Según este documento, en Siria se pasó de 2,2 millones (2010) a 1,2 millones; en Egipto de ser el 19% de la población (1910) al 10%; en el Líbano del 53% (1932) a menos de 40% en la actualidad; en Jerusalén del 20% (1946) a menos de 2%; en Palestina del 20% (1948) al 1,2%.

Según el informe “la población cambiante de los cristianos en todo el Medio Oriente en los últimos años –a causa de la guerra en Siria, el ascenso del Daesh y la agitación política en curso– ha tenido un profundo impacto en la región”.

“Las culturas y países que constituyen la auténtica cuna del cristianismo se encuentran destrozados y astillados, con los seguidores de la fe de Jesús dispersos y desplazados”, añadió.

Sigue diciendo este informe que si bien algunos cristianos emigraron a países vecinos y otros huyeron de la región en su totalidad, “las estadísticas fiables sobre este movimiento poblacional aún es difícil de alcanzar”.

Falta todavía mucho tiempo para saber el número exacto de cristianos asesinados, desplazados o que han tenido que buscar asilo; pero la realidad es que la culpa de este genocidio y persecución, además de los propios asesinos, es también de quienes han mirado para otro lado estos años.

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