La política de “puertas abiertas” de Merkel hace aguas con una espiral de violencia en los centros de refugiados y más de 30.000 en paradero desconocido.

nov 8th, 2017 | By | Category: Otras Noticias, Portada

La realidad de los datos e informes policiales están dando la razón a quienes desconfiaron de la política de “puertas abiertas” a la migración en Alemania por la que apuesta la canciller alemana Ángela Merkel. No existen recursos suficientes para hacer frente a la avalancha de solicitudes de asilo, los centros de refugiados están desbordados y la violencia que generan en sus recintos y localidades donde están ubicados es alarmante, la persecución de los cristianos que huyen de Oriente Medio se ha importado a suelo alemán, además de que 30.000 de estos solicitantes de asilo han huido del control migratorio de las autoridades de Alemania y a otros muchos se les dan los papeles sin ningún control, como el último islamista sirio detenido por preparar una masacre en Alemania, al que se le había concedido el permiso de residencia automáticamente y sin control alguno.

La realidad de los datos e informes policiales están dando la razón a quienes desconfiaron de la política de “puertas abiertas” a la migración en Alemania por la que apuesta la canciller alemana Ángela Merkel.

La realidad de los datos e informes policiales están dando la razón a quienes desconfiaron de la política de “puertas abiertas” a la migración en Alemania por la que apuesta la canciller alemana Ángela Merkel.

VoxTempli – 081117.- El Instituto Gatestone, un “think tank” estadounidense sin afiliación política y sin ánimo de lucro, del que forman parte expertos en política internacional, publicaba estos días un trabajo de Soeren Kern, analista neoyorkino de política europea, donde abordaba la situación insostenible y de violencia que se vive en la actualidad en los centros de refugiados de Alemania.

Según este informe los delitos violentos, incluidos el asesinato, la violación y la agresión, campan a sus anchas en los centros de asilo alemanes, según un informe filtrado de los servicios de inteligencia. Las autoridades alemanas, que parecen sentirse impotentes para cortar de raíz la creciente marea de violencia, han justificado no haber informado a la opinión pública sobre la escala del problema alegando los derechos a la privacidad de los delincuentes.

El informe, filtrado al periódico Bild, fue preparado para Markus Ulbig, ministro del Interior de Sajonia, donde más de 40.000 inmigrantes están alojados en centros de refugiados. Según el informe, hubo diez asesinatos o intentos de asesinato en los centros para migrantes sajones en 2016, así como 960 agresiones físicas, 671 casos de lesiones graves, siete violaciones, diez agresiones sexuales a menores y 268 casos de tráfico de drogas. El informe también citaba cientos de incidentes relacionados con robos, coacción, incendios provocados, refriegas y ataques a policías.

La violencia en los centros de acogida para migrantes sajones continuó durante los seis primeros meses de 2017: hubo más de 500 agresiones, varios homicidios y cientos de denuncias por robo. Los expertos llevan tiempo alertando que la práctica de alojar a los migrantes de diferentes entornos étnicos y religiosos en alojamientos pequeños es un terreno de cultivo ideal para la violencia.

En toda Alemania, se denunciaron alrededor de 40.000 delitos —cerca de 150 cada día— en los centros para refugiados durante los primeros nueve meses de 2016, según otro informe filtrado por la Policía Criminal Federal (Bundeskriminalamt, BKA). Estos delitos incluyen 17.200 agresiones, 6.500 robos, 510 ataques sexuales y 139 asesinatos o intentos de asesinato.

Los observadores dicen que esto es sólo la punta del iceberg, ya que la mayoría de delitos no se denuncian por miedo a represalias. La BKA no hace públicos sus datos sobre la delincuencia en los centros para migrantes, y no ha habido más filtraciones de dicha información. La evidencia anecdótica sugiere, sin embargo, que los delitos de migrantes contra migrantes son endémicos en toda Alemania.

Según este informe, en los centros de refugiados existe una gran violencia por conflictos étnicos y religiosos, en estas mismas páginas ya hemos publicado varias noticias de las denuncias de diferentes Organizaciones de Derechos Humanos alemanas que denunciaban el alto número de agresiones y abusos sexuales a refugiados cristianos en los centros de acogida de Alemania por el hecho de profesor una religión distinta a la de los otros refugiados mayoritarios (musulmanes), trasladando así la persecución de los cristianos de sus países de origen a Europa, y todo ello ante la inacción de las autoridades, así no es de extrañar que refugiados cristianos en Alemania se planteen volver a Siria por el acoso constante y peligroso que sufren de los otros ocupantes de los centros musulmanes.

Por si esto fuese poco la mayoría de estos crímenes rara vez son denunciados, lo que supone que las cifra de altercados e incidentes es infinitamente superior a lo que se conoce, u otros muchos se mantienen en secreto por las autoridades, un portavoz del Ministerio del Interior llegaba a afirmar que revelar dicha información no era un interés público: “Los hechos que las autoridades que los están investigando consideren apropiados para el conocimiento público dependen de las circunstancias de cada caso individual“.

Descontrol migratorio que pone en riesgo la seguridad

Todos estos datos vuelven a demostrar no sólo que la política de puertas abiertas de Ángela Merkel es un desastre, sino que el sistema de recepción de asilados hace aguas por la ausencia de medios para controlar a los miles de extranjeros que llegan al país, que por otro lado en el volumen de personas de las que hablamos es prácticamente imposible.

Un descontrol que pone en serio riesgo la seguridad de los alemanes y del resto de europeos, porque gran parte de los atentados ejecutados o planeados en suelo Europeo han sido llevado a cabo por yihadistas que han venido camuflados entre los refugiados y otros que han terminado de radicalizarse al pisar suelo europeo. La prueba el último islamista que fue arrestado en Alemania la pasada semana planeando un ataque terrorista en ese país, de origen sirio, había recibido el estatus de refugiado de manera casi automática, sin ser sometido a la entrevista previa y los procesos de verificación no fueron realizados.

Y es que el número de solicitantes de asilo y refugiados en Alemania se ha duplicado en los últimos dos años y las autoridades se muestran incapaces de controlar la situación.

A pesar de ello Ángela Merkel sigue decidida a mantener su postura migratoria hasta el final, centrando sus esfuerzos en dotar a las autoridades migratorias de medios, pero estas se muestran incapaces de controlar la situación. El número de solicitantes de asilo se ha duplicado en los dos últimos años y se desconoce el paradero de más de 30.000 ilegales.

Según el informe del Ministerio Federal del Interior, la mayor parte de los solicitantes de asilo cuyas peticiones son rechazadas, toman la decisión de vivir en la ilegalidad y las autoridades calculan que más de 30.000 ilegales se encuentran en paradero desconocido.

A todo ello llama poderosamente la atención a muchos analistas un dato curioso sobre esta migración, que pondría en duda que desplazamiento humano se debe a motivos políticos y a las guerras dando la razón a los que siguen afirmando que es una migración económica fagocitada por la guerra, entre los extranjeros solicitantes de protección legal en Alemania al cierre de 2016 predominaban los hombres (64 % del total) y los jóvenes (la edad media era de 29,4 años).

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