La pasión de Jesús, vivida por los cristianos perseguidos.

mar 28th, 2018 | By | Category: Noticias Cristianas, Portada

La responsabilidad de todo hombre libre, implica el esfuerzo constante por socorrer a los cristianos injustamente perseguidos. Va en ello la supervivencia de la civilización occidental. Máxime quienes somos hermanos en Cristo. La compasión por Jesús, por lo que sufrió, no es simple sentimentalismo, debe prolongarse en ayuda a los sufrientes de hoy, también a los cristianos perseguidos.

«Yo estoy con Cristo en la Cruz, y no soy yo el que vive sino que Cristo vive en mí» (Ga 2,20): para alcanzar la identificación con Cristo hay que abrazar la Cruz.

«Yo estoy con Cristo en la Cruz, y no soy yo el que vive sino que Cristo vive en mí» (Ga 2,20): para alcanzar la identificación con Cristo hay que abrazar la Cruz.

Diario de Almería – 280318 – Por Francisco Escámez Mañas (*).- El Coliseo Romano se iluminó de rojo el pasado 24 de febrero para recordar a los miles de cristianos perseguidos en el mundo a causa de su fe. Una iniciativa promovida por la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada. ¿Tanta entidad alcanza el fenómeno? Actualmente millones de cristianos de varias confesiones sufren en todo el mundo dificultades para vivir su fe, incluso llegan a padecer la persecución. Papa Francisco aborda el tema con frecuencia; reitera cuatro hechos verificados: hay más mártires cristianos hoy que en los primeros siglos de la Iglesia. Los cristianos siguen siendo la minoría más perseguida hoy. Los cristianos son perseguidos por sus convicciones. Los cristianos son hostigados en Occidente por la dictadura del ‘pensamiento único’ que discrimina y excluye a quien disiente. En el apoyo a los cristianos perseguidos hay plena continuidad con el pontificado anterior. Benedicto XVI colocó de nuevo en el centro del debate sobre los derechos, la cuestión de la libertad religiosa, en especial con el discurso al Cuerpo Diplomático, el 10 de enero de 2012. Ante este fenómeno persecutorio, un jurista hebreo estadounidense de origen sudafricano, Joseph Weiler, acuñó hace varios años el término ‘cristianofobia’. ¿Cómo es posible?

Teológicamente, no podemos sorprendernos. Los cristianos perseguidos prolongan la injusta pasión de Jesús. Jesucristo previene a sus discípulos sobre el rechazo que van a encontrar al realizar su misión (Jn 15,18-20). El martirio, la imitación plena de Cristo, pertenece a la esencia de la Iglesia (LG 42, GS 21). Cristo glorificado continúa sufriendo en los miembros de su Cuerpo místico -la Iglesia-. Ningún cristiano consciente puede sensatamente excluir una situación semejante.

Pedía S. Juan Pablo II recordar a nuestros mártires. Así se va haciendo. La reciente beatificación en 2017 del Deán José Álvarez Benavides y 114 compañeros mártires de Almería, nos ha recordado que el martirio no es cosa de lejanas épocas ni una realidad ajena a nuestro vivir en católico. El pasado 16 de febrero se abrió al culto la catedral ortodoxa copta denominada de Los Mártires de la Fe, edificada en honor a los 21 cristianos egipcios asesinados el 15 de febrero de 2015 en una playa de la ciudad libia de Sirte. La Santa Sede impulsa el reconocimiento de los nuevos testigos. En 2016 Francisco beatificó a 38 mártires en Albania. El 6 de marzo, Papa Francisco aprobó el milagro que permite la canonización del Beato Oscar Romero, arzobispo de S. Salvador, martirizado el 24 de marzo de 1980, beatificado en 2015.

La responsabilidad de todo hombre libre, implica el esfuerzo constante por socorrer a los cristianos injustamente perseguidos. Va en ello la supervivencia de la civilización occidental. Máxime quienes somos hermanos en Cristo. La compasión por Jesús, por lo que sufrió, no es simple sentimentalismo, debe prolongarse en ayuda a los sufrientes de hoy, también a los cristianos perseguidos.

(*) Sacerdote.

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