El castillo templario de Gardeny en Lérida (España).

ene 28th, 2019 | By | Category: Orden del Temple, Portada
El castillo templario de Gardeny de Lérida, junto a los de Miravet, Monzón, Peñíscola y la ciudad de Tortosa, forma parte de la ruta templaria Domus Templi. Un viaje a través del tiempo que pone al descubierto gran parte del patrimonio y legado templario de la antigua Corona de Aragón.

El castillo templario de Gardeny de Lérida, junto a los de Miravet, Monzón, Peñíscola y la ciudad de Tortosa, forma parte de la ruta templaria Domus Templi. Un viaje a través del tiempo que pone al descubierto gran parte del patrimonio y legado templario de la antigua Corona de Aragón.

La Orden de los Pobres Compañeros de Cristo y del Templo de Salomón, más conocida como la Orden del Temple, fue una de las órdenes militares cristianas más poderosas en la Edad Media. Es reconocida por su característico uniforme, un manto blanco con una cruz paté roja dibujada en él, y por los vestigios que todavía quedan a lo largo de numerosos territorios.

En Cataluña, por ejemplo, Lérida es una de las ciudades en las que más fácil es seguir el rastro de esta orden. Y es que Turismo de Lérida cuenta con una ruta específica para todos aquellos interesados en la historia. 

José Carlos Narango – 280119.- En la segunda mitad del siglo XII, la Orden del Temple alzó un complejo conventual en la estratégica colina de Gardeny. El montículo, que ya antes de nuestra era fue utilizado como base de operaciones militares, recibió la visita de brillantes estrategas como el propio Julio César, quien se enfrentó con los pompeyanos Afranio y Petreio, instalados en Ilerda en el año 49 a.C. Durante los siglos XVII y XVIII, el antiguo recinto medieval fue ampliado y transformado en un nuevo fortín militar, el diseño del cual respondería a las nuevas necesidades defensivas que supuso la introducción de la artillería: murallas flanqueadas por baluartes y rodeadas de amplios espacios, fosos y muros de contención. La imagen actual de este conjunto monumental corresponde a los restos de lo que fue una imponente fortaleza.

El castillo templario de Gardeny de Lérida, junto a los de Miravet, Monzón, Peñíscola y la ciudad de Tortosa, forma parte de la ruta templaria Domus Templi. Un viaje a través del tiempo que pone al descubierto gran parte del patrimonio y legado templario de la antigua Corona de Aragón.

El conjunto monumental de Gardeny

El conjunto monumental de Gardeny constituye uno de los testimonios más destacados de la arquitectura templaria levantada en Cataluña durante la segunda mitad del siglo XII. Aunque entre los siglos XVII y XVIII se realizarían profundas modificaciones que acabarían alterando la antigua fisonomía del conjunto medieval, actualmente aún se conservan numerosos testimonios del recinto soberano. Un espacio delimitado por un perímetro de murallas y flanqueado por torres, en el interior del cual se distribuirían los diferentes edificios articulados alrededor de un patio central.

Entre estos edificios hay que destacar, por un lado, la torre-habitación, una construcción sólida de dos plantas que reuniría varias dependencias: espacios de almacén, de residencia o la torre del homenaje. Y por el otro, la iglesia románica de Santa María de Gardeny, un edificio singular de gran devoción en su momento.

La casa templaria de Gardeny

Con la conquista de la ciudad de Lérida (1149), los templarios recibieron varios bienes como compensación por la ayuda prestada durante el sitio, entre los que se incluía la colina de Gardeny. La primera referencia de la Encomienda de Gardeny data del año 1156 y, como primer comendador, aparece fray Pedro de Cartellá, personaje que habría participado activamente en el sitio de la ciudad.

Gracias a las numerosas aportaciones realizadas, en gran parte, por la pequeña nobleza, la Casa de Gardeny llegó a acumular un extenso patrimonio. Para administrar los diferentes sectores que se habían constituido, pronto surgió la necesidad de crear nuevos cargos de administradores e instituir nuevos pedidos como las de Corbins o Barbens. Y fruto de este crecimiento, hacia el siglo XIII la Casa de Gardeny se convertiría en uno de los principales centros de decisión de la Corona de Aragón.

Centro de interpretación de la Orden del Temple

Cuando en la primavera del año 1149, el conde de Barcelona, Ramón Berenguer IV, iniciaba su asedio a la ciudad musulmana de Lérida desde la misma colina de Gardeny, contaba con la colaboración de la milicia templaria que contribuyó con el envío de efectivos militares. Una vez conquistada la ciudad, y en agradecimiento a su participación, el mismo conde entregaba a la milicia diferentes bienes entre los que se incluyen la colina de Gardeny.

“Hoy, después de más de 800 años, es posible descubrir cómo era la casa templaria de Gardeny, conocer y revivir los ideales de la Orden del Temple y como vivía la milicia monacal. Gracias al centro de interpretación de la Orden del Temple, leridanos y visitantes tienen a su alcance un trozo de la historia de la ciudad de forma didáctica y accesible. Paneles, audiovisuales y elementos explicativos recrean la vida de esta orden religiosa y militar”, informan desde Turismo de Lérida.

Comparte este artículo:

Los comentarios están cerrados.